– RENDICIÓN –

Cuando acompaño en un momento vital complejo o difícil me gusta hablar de no resignarse a quedarse allí. En cambio no me gusta hablar de no rendirse, de luchar. Si estamos atravesando un momento en que nos vivimos con miedo, con tristeza, confusión… lo que sea que no nos está ayudando a estar en la vida, es importante no resignarse a quedarse ahí, confiar en que tenemos y podemos generar los recursos y la determinación para salir adelante. Y a la vez es necesario rendirse a que el miedo, o la tristeza, o la confusión están en este momento en nuestras vida, y son también parte de nosotros mismos. Si hablamos de no rendirnos estamos en lucha, y desde la lucha sólo generamos más miedo, confusión o tristeza. Si nos rendimos a que también sentimos miedo, inseguridad, confusión… no nos resignamos a quedarnos ahí, simplemente aceptamos que también están en nosotros, como lo está la confianza, la fuerza, la alegría… y desde la aceptación, sí puedo dar lugar a la determinación al cambio, y así a vivencias y estados emocionales que nos conectan con la vida.

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